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Leyendas sobre la seda

Leyendas sobre la seda
¿Quién descubrió la seda?
La tradición China nos cuenta dos leyendas al respecto.
LA PRIMERA LEYENDA
La leyenda cuenta, que una muchacha, había prometido que se casaría con quién le trajera de vuelta a su padre, que se encontraba en la guerra. Al escuchar esta promesa, el caballo de la familia salió en busca del padre y a partir de entonces, el animal miraba a la chica con intenciones de que ésta cumpliera su ofrecimiento.
Ante tanto “atrevimiento” se dio muerte al caballo y se lo despellejó. Un día, la muchacha, al ver la piel del caballo puesta al sol, empezó a pisotearla diciendo: “¡Y aún querías casarte conmigo!”. Entonces de repente, la piel envolvió a la chica y desaparecieron juntos. Tiempo después, aparecieron sobre un árbol, donde formaban una pareja de gusanos de seda.
Esta es una leyenda bastante espantosa para mi gusto y nada de romántica, pero la siguiente leyenda te gustará más.
LA SEGUNDA LEYENDA

Esta se trata de un capullo de gusano de seda que cayó dentro de la taza de la Emperatriz Lei-Tsu , esta se encontraba tomando el té a los pies de un árbol de morera. Al intentar sacarlo de su taza, la joven que tenía catorce años empezó a devanar el hilo del capullo y vio asombrada cómo se iba formando un hilo brillante y resistente. Tuvo entonces la idea de plantar más árboles para tejerle un traje al Emperador. Así empezó a enseñar a su corte el modo de criarlos. Desde ese momento, la joven permanecerá en la mitología como la “Diosa de la seda”
La seda en un principio estaba destinada solamente a la familia del Emperador, luego se extendió a lo nobles y altos oficiales de la Corte.
Durante más de tres mil años, éste fue uno de los secretos mejor guardados de China, con pena de muerte al que lo desvelara.
La seda se extendió a otros países cuando una princesa china se comprometió con un príncipe del Reino de Khotan, donde no existía la seda. Se llevó semillas de morena y capullos de seda en un intrincado peinado nupcial.
Tiempo después estos llegaron a Occidente a través de dos monjes que los introdujeron en bastones de bambú.
Ahora tenemos la suerte de contar con ella en todo el mundo y hacer hermosos pañuelos de seda para lucir espectaculares.
Nos vemos
PD: No dejes de pasar a ver los pañuelos Grimal.
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